Los coleguitas de Murphy (HUMOR)

Lunes, Septiembre 17, 2007

LEY DE FELSON
Robar ideas a una persona es plagio. Robárselas a muchas es investigación.

REGLA DE FINAGLE
El trabajo en equipo es esencial. Le permitirá echarle la culpa al otro.

LEY DE JONES
El hombre capaz de sonreír cuando las cosas van mal, ya ha pensado a quien le echará la culpa.

FACTOR DE INUTILIDAD
Ningún experimento es un fracaso absoluto. Siempre puede servir de ejemplo negativo.

LEY DE WILLIAMS Y HOLLAND
Si se reúnen suficientes datos, se puede demostrar cualquier cosa con ayuda de la estadística.

REGLA DE MATZ SOBRE LAS MEDICINAS
Una medicina es una sustancia que, cuando se inyecta a una rata, produce un informe científico.

Tomado de: Plataforma 10 minutos.


Festival de Blogs: Algunas Reflexiones…

Jueves, Septiembre 13, 2007

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Habiendo sido invitada a participar, dejo algunas reflexiones sueltas sobre algunos de los subtemas propuestos, como para continuar el debate en los comments y, cómo no, en otros blogs. Sorry, pero creo que hoy voy a ser “la k-gaplan”.

¿Qué define un blog? Pues… en principio, el carácter de registro periódico, tal como indican el nombre original “weblog” y la traducción española “bitácora”. La posibilidad de linkearse con otros, y la interactividad con los comentantes son un plus, pero sí, yo creo que un blog sin participación de otros sigue siendo un blog, en tanto sea una reseña de cosas que le suceden a alguien, o en algún lugar, o sobre las cuales uno o varios blogger(s) opinan.

Lo que sí he observado es que hay algunos blogs temáticos completamente impersonales, y que no admiten comentarios. Y creo que estos blogs, de los cuales hay algunos muy interesantes por cierto, podrían considerarse en una subcategoría aparte dentro de los blogs, puesto que probablemente respondan a necesidades muy concretas y válidas de quien los ha creado; razones que –especulando un poco– bien podrían ser, por ejemplo, ahorrarse el pago de un webhosting, o el deseo de contar con una plataforma para realizar una actividad panfletaria propia, e incluso hasta querer difundir en la red actividades institucionales, o de algún colectivo: pero que en esencia no son un “registro” (que es uno de los significados de “log”) secuencial ni detallado de la comunicación de ningún proceso, ya sea éste un proceso vital, artístico, educativo, institucional, etc.

¿Blogstars? No creo en eso. Que haya bloggers que se sientan “estrellas” y se tomen a pecho sus efímeros cinco minutos (días, meses, años, todo es pasajero) de fama online, eso es otro asunto. Yo pienso que el mismo concepto de “blogósfera” que todos (me incluyo) manejamos cotidianamente, sólo por seguir una convención establecida y legitimada por el uso, es bastante engañoso, y que en el fondo es otra de esas entelequias que nos presenta la globalización (que tampoco es tan “global” como se cree) como una receta mágica. La “blogósfera” es una creación humana, y como tal, ni es perfecta, ni tampoco participa “todo el mundo”. De hecho, algunos quisieran en el fondo que “los otros” no participen. Y como todo universo o comunidad virtual, es, por definición, irreal; más irreal aún que Hollywood, porque esa maquinaria de sueños baratos es la base de obras y negocios muy concretos.

El día que la internet quede obsoleta y se invente algo más efectivo, eficaz, barato, rápido, portátil, etc., crearemos otras redes distintas. Que seguirán seguramente reflejando las particularidades del carácter humano y las dinámicas de la interacción social, como hacen hoy los blogs. Se seguirán viendo, como vemos hoy, por ejemplo, a gente solitaria buscando amistades, sujetos a la caza de algo más, grupos establecidos de amigos, y también notorios personajes y personajillos de todo tipo, cofradías de académicos, economistas, fundamentalistas, religiosos, científicos, etc (whatever) que se turnan para aplaudirse entre ellos o se unen para criticar a un tercero, artistas que difunden o hasta regalan su obra, fanáticos de algún grupo, autor o corriente… en fin, como se decía antiguamente, de todo como en botica. Todos ellos, y muchos otros más, conviviendo al lado de la gente común y corriente de todo tipo, orientación, pensamiento e inclinaciones, que busca un espacio para expresarse, comunicarse, crear, renegar, aportar, etc.

Si existe actualmente una “blogósfera”, es en función de las personas que la han creado de hecho, y de acuerdo a las propias necesidades específicas que éstas esperan satisfacer: no como una realidad absoluta a la que “debemos” ingresar. Esto me remite a la siguiente pregunta: “¿unirnos, institucionalizarnos, trabajar en conjunto?” Me pregunto yo: considerando lo anterior ¿Eso es necesario? ¿En base a qué y para qué? ¿Quiénes querrían eso y por qué? Me parece que eso tendría el mismo éxito que crear un Ministerio de Cultura; es decir, ninguno. No porque la cultura sea la última rueda del coche (aunque de muchos de nuestros gobiernos parezcan creerlo), sino porque una actividad comunicativa que es esencialmente libre, espontánea y hasta anárquica no prosperaría si le ponemos reglamentos, condiciones, trabas de tipo burocrático… y además cualquier intento de institucionalización se prestaría a reproducir, en el ciberespacio, la misma exclusión social que nos aqueja estructuralmente y que vivimos día a día: ¿quién decide quién es blogger y quién no lo es, y con qué criterios? Con todos los riesgos que eso implica.

Para empezar, correríamos el riesgo de crear una suerte de playa privada virtual, de “ghetto”, que sin duda reproduciría en la “blogósfera” los aspectos más detestables de la “compadrería” discriminadora criolla real, con lo que los blogs perderían su razón de ser… y su atractivo principal: el ser un medio alternativo al alcance de (casi) todos. Se convertirían en un signo más de diferenciación social y status, lo cual me parecería no sólo absolutamente detestable, sino además, una persistencia del pensamiento arcaico realmente asombrosa.

He dicho.

p.d.: Filosofía para dummies:

entelequia.

(Del lat. entelechĭa, y este del gr. ἐντελέχεια, realidad plena alcanzada por algo).

1. f. En la filosofía de Aristóteles, fin u objetivo de una actividad que la completa y la perfecciona.

2. f. irón. Cosa irreal.

(Definición del DRAE).