Aborto, educación sexual y otras reflexiones.
Martes, Mayo 22, 2007Este post originalmente era mi comentario a todos los comments que me han dejado en mis posts anti-despenalización del aborto. Pero me quedó tan largo que me pareció preferible ponerlo como post. En este tema he evitado dar respuestas individuales, porque considero que sería desviarme de lo que realmente quiero: invocar a la reflexión. El tema me parece tan delicado y grave, que lo que menos importa es saber “quién gana” la discusión (en este asunto los únicos que pierden son los bebés que no nacerán y las mujeres que se ven convertidas en filicidas) o quién sabe gritar más fuerte, o a quién se le ocurren los ejemplos más extremos. Lo que importa es pensar antes de hacer las cosas. Algo que el mainstream nos dice que no es necesario.
El tema de aborto no es (o no debería ser) una batalla de ingenios o de leguleyadas. El tema es, desde el punto de vista ético, que estamos interfiriendo en el desarrollo de una vida, y desde el punto de vista legal, que estamos violando el derecho a la vida de ese ser viviente. Que él no nos pueda decir “oe pana, yo toy acá, no me toques” no nos autoriza a disponer de su vida.
Sinceramente, a mí me resulta cada vez más difícil quedarme callada ante la oleada pro-despenalización del aborto, o aceptarlo con tranquilidad, o encogerme de hombros diciendo que no es mi problema, o decir (como Caín) que yo no soy guardián de mi hermano. Por ahora me limito a postear lo que pienso, pero no descarto tomar acciones concretas en un futuro. Aclaro anticipadamente que de hacerlo, probablemente serían más en la línea de la “resistencia pacífica”.
Como mujer, me indigna que algunos pretendan engañar a las mujeres diciéndoles que abortar es más seguro que dar a luz, sólo por promover el lucrativo negocio de las clínicas abortistas; como católica, me indigna que haya gente que se autotitula “Católicas por el derecho a decidir” cuando de católicas no tienen nada, sino que más bien tienen como agenda dividir a los católicos para incitarlos a destruir embriones, es decir, a matar; como comunicadora, me indigna que los medios ninguneen sistemáticamente lo que no corresponde al discurso de las farmacéuticas y fundaciones pro-aborto; como madre, no puedo dejar de denunciar esta nueva versión de la matanza de los inocentes; como ciudadana, me subleva ver que se pretenda ignorar los derechos del no nacido.
Si esas dizque feministas pro-aborto realmente pensaran en los derechos de la mujer,¿por qué no se ocupan de que los malos médicos no hagan tantas cesáreas e histerectomías INNECESARIAS y sólo POR LUCRO? De eso ninguna dice ni una palabra: ¿Cortar o sacar el útero sin necesidad no es un asunto que entre en del ámbito de la “SALUD REPRODUCTIVA”? ¿Hacer una CESÁREA INNECESARIA tampoco? ¿El útero no es el centro del aparato reproductivo de la mujer?.
Como tampoco estas pseudofeministas quieren que se les recuerde que, efectivamente, las mujeres pobres latinoamericanas son sus “conejillos de indias” para probar métodos anticonceptivos, o peor aún, el mercado perfecto para venderles los que ya se están retirando de circulación en el primer mundo por sus fallas y por los problemas y efectos secundarios que ocasionan (léase: Norplant , retirado voluntariamente del mercado por Wyeth, su propio fabricante, pero que figura entre métodos promovidos por las Floras, que dicen defender los intereses de las mujeres pobres).
Puse el informe cubano porque justamente por ser cubano nadie va a poder decir que su conclusión de que hay que educar en “evitación de las relaciones sexuales tempranas” desde la familia es obra de cucufatones. Es cierto que hay mucho turismo sexual allá, pero yo no me atrevería a hacer la insinuación de que todas las adolescentes cubanas se prostituyen (eso es lo que implica decir que cualquier cifra cubana está sesgada). El hospital donde se hizo esta investigación atiende a todo público, no sólo a trabajadoras sexuales…
Pero las estadísticas más terribles son las británicas (ver este y este enlace también) y las españolas (tienen más info de España aquí y acá).
Como ven, no estamos hablando de Haití ni de Africa, ni siquiera de las alturas de Huancavelica; no hablamos de mujeres pobres que no pueden mantener a sus hijos, no estamos hablando de mujeres que afrontan el trauma de una violación, ni tampoco hablamos de prostitución ni de turismo sexual. Estamos hablando de jovencitas y mujeres que matan un embrión porque no les da la gana de hacerse responsables de las consecuencias de sus acciones… porque la ley se los permite.
Esas son las consecuencias de una “educación sexual” en la que sólo se enseña lo mecánico, se reparten anticonceptivos, AOE’s y se garantiza el aborto, pero nadie menciona la palabra RESPONSABILIDAD ni tampoco respeto al otro ni menos aún valores. Ni mucho menos “abstinencia”. Claro pues. ¿Para qué tomar la pastilla que engorda, para qué reducir el placer usando condón, para qué pensar en la abstinencia, si el Estado no sólo establece que el aborto es una opción factible, sino que encima lo hace gratis y hasta sin necesidad de notificar a los padres? (Pregunta: ¿y los derechos de los padres dónde quedan?)
Parece que nadie tiene hijas o nadie piensa en que algún día las tendrá. O si ya las tiene, no piensa que un día serán adolescentes, asediadas (como alguna vez lo fuimos todas) por muchachitos “carretones” a quienes en realidad les importa un pito (literalmente) la chica y que sólo quieren tener un huequito calientito para hacer mete-y-saca con su pene. Nuestras hijas adolescentes también empezarán a ser bombardeadas mentalmente con el discurso de “abortar es normal mamita, es cosa tuya, es tu cuerpo, hazlo sin culpa si quieres, total, con el aborto te sacas el bulto de adentro y te libras de la cólera del que te hizo la bola”.
Ojo, cuando nuestras hijas sean adolescentes, ¿sabrán hacer respetar su propia voluntad, sabrán ser verdaderamente responsables y dueñas de sus actos y de sus cuerpos? ¿O permitiremos que desde ahora las convenzan que deben estar listas para abrir las piernas y ser penetradas cuando los chicos lo pidan? Y si salen embarazadas a los 14 años, ¿las haremos abortar? ¿Es esa la solución?
Y en este punto sí, pues, es el mainstream de la sociedad consumista el que ya está sexualizando a las niñas desde antes de ser prepúberes (vía, por ejemplo, esas infames muñecas Bratz) y llenando de morbo a los adolescentes; es en gran parte responsable de la precocidad juvenil actual. Pero no por eso vamos a negar que los padres deben asumir su importantísimo, inalienable e INSUSTITUIBLE rol de orientar en valores a sus retoños. Si sabemos que un día tendrán que navegar solos por la vida, no nos limitemos a enseñarles a conducir el barco: enseñémosles primero a distinguir una isla de un arrecife, de un continente, a leer un mapa, a interpretar el pronóstico del tiempo.
De otro lado, y volviendo al punto, cuando se habla de aborto se dice también que el tema es “la libertad de las mujeres” y bla bla bla. Pero ¿de qué libertad estamos hablando? ¿De la libertad de vivir en una suerte de infancia emocional perpetua, donde no se asumen las consecuencias lógicas y biológicas de los actos? Perdón, yo creía que la libertad se ganaba con la madurez.
¿Estar químicamente esterilizada para que los hombres puedan eyacular dentro de una cuando A ELLOS les dé la gana ES SER LIBRE? Replanteo: darle un anticonceptivo o permitirle abortar a una mujer pobre y maltratada ¿remediará el hecho de que su marido no la respeta? ¿Le enseñará a ella a respetarse a sí misma? ¿Hará que el hombre deje de pegarle? ¿La ayudará a conseguir trabajo? ¿Le enseñará a ella que tiene otras opciones para ella y sus hijos, además de aceptar pasivamente el maltrato? Hará que su hija al crecer no repita el mismo círculo vicioso?
¿Tener garantizado el libre acceso al aborto, que librará al hombre del hecho de haber engendrado IRRESPONSABLEMENTE una vida, ESO ES SER LIBRE? Veánlo de esta otra manera: darle al padre o padrastro violador la posibilidad de llevar impunemente a la hija o hijastra a que acceda libremente a un aborto (obligándola a callar bajo amenazas) ¿liberará a la chica de seguir siendo sistemáticamente violada?
Ser esclava de mis instintos, o peor aún, de los instintos de otro, ESO ES SER LIBRE? ¿No es aceptar ser reducida a una especie de muñeca inflable parlante?
No nos engañemos. Si un hombre no es capaz de sentir ningún tipo de amor por el niño que ha engendrado, ¿será capaz de sentir algo real (algo que no sea sólo deseo sexual) por la mujer que lo gesta? Si es tan egoísta para desear o pedir que aborten a su propio hijo, ¿qué puede esperar de él una mujer?
Verse en el trance de tener que elegir matar o no a tu propio hijo, ¿eso es ser una mujer libre?
Ojo que no este no es un discurso anti-sexualidad. Es un alegato anti-aborto y pro-responsabilidad.
Si eres una mujer ADULTA y quieres acostarte con alguien, OK, es TU vida y haz con TUS cuatro letras lo que quieras; PERO no niegues la realidad y acepta que NINGÚN anticonceptivo es 100% eficaz. O sea, pregúntate: si tu anticonceptivo falla, si las consecuencias de tus acciones son un embarazo no esperado, ¿estás dispuesta a asumir el derecho a vivir de ese CUERPO AJENO que crece dentro del tuyo?
Si lo estás, genial, no faltará gente que te quiera de verdad y que te apoye para salir adelante. Si no lo estás, mejor piénsalo dos veces. Y si aún eres adolescente y dependes de tus padres, piénsalo diez veces.
Publicado por Danza Invisible







