A ver… un punto al que periódicamente le doy vueltas.
¿Por qué, si nosotras (bueno, me refiero a las que somos heterosexuales) suspiramos, nos llenamos de hormonas libidinosas y nos derretimos por tipos maravillosos, churrísimos y suculentos como estos espléndidos especímenes de macho humano…
Keanu Reeves…

Johnny Depp…

Mel Gibson (un tío con jale)…

Alessandro del Piero…

…terminamos sin embargo emparejadas con nuestros terrenales, panzones, y en general imperfectos compañeros (llámense novios, amantes, esposos, ocasionales, etc.)???
¿¿Será por la misma razón por la que ellos babean y hasta invocan a Onán pensando en hermosas y esculturales mujeres famosas (actrices, modelos, etc.) pero al final nos escogen a nosotras como compañeras de ruta??
Sí, claro, debe ser la misma razón (o las mismas razones), pero… ¿alguien me ayuda a definirlas, o a enumerarlas? Sólo esbozaré acá unas reflexiones.
Un amigo me dijo, hace poco:
- Yo no podría estar con una mujer muy bella. No podría vivir tranquilo pensando en cuántos me la querrán quitar.
REFLEXIÓN NO.1
La belleza, masculina o femenina, es algo que se admira, pero que hasta cierto punto intimida, porque nos inspira temor de ser comparados con un paradigma de perfección, a cuya altura no llega ni nuestra más desbocada (o descocada) cotidianeidad. Lo interesante es ver las distintas reacciones de hombres y mujeres ante esto. ¿No?
REFLEXIÓN No. 2
Frase atribuida a Charles Darwin: “La belleza es el resultado de una selección sexual”. Puede funcionar para los demás animales, pero, si eso fuera estrictamente cierto, la humanidad andaría en peligro de extinción por escasez de machos atractivos seleccionables. Evidentemente, la belleza puede ser lo más notorio a primera vista, pero, volviendo a mi primera pregunta, reformulada: ¿qué es lo que nos hace finalmente sentar cabeza con alguien que, definitivamente, ni es ni será el epítome de la belleza? Una pista nos la da el viejo Ortega y Gasset: “la belleza que atrae no es la belleza que enamora”.
REFLEXIÓN No. 3
Pienso que, finalmente, nos emparejamos con quienes nos brindan otra clase de belleza: la que vuelve extraordinario al hecho más cotidiano, sólo porque sucedió al lado de esa persona que nos enamoró.
Pero, como dijo Dostoievsky: “la belleza es un enigma”. No soy filósofa ni me considero artista, y tampoco intento resolverlo. Pero sí me interesa saber qué piensa cada uno de ustedes al respecto, y cómo viven sus encuentros con la belleza, cómo definen “belleza”, y en qué forma la han incorporado a sus vidas.
Escrito por Danza Invisible
Danza trabaja corrido de 9am a 4pm. Almuerza, saca a pasear a la Enana (ver post anterior). La acuesta, reanuda el trabajo pendiente (en su oficina casera), conversa un rato por teléfono con Osamu, chatea un poquito con algunos amigos. Apaga la PC y se va a acostar, pero se da cuenta de que están por dar la serie ROMA en HBO, y como Danza’s got a mild crush on Kevin McKidd (el actor que interpreta a Lucio Voreno, el de la izquierda en la foto), se queda viendo TV hasta la 1am.
Escrito por Danza Invisible 






