Temblores de octubre (ayer y hoy)

Viernes, Octubre 27, 2006

Y hoy hubo otro temblor. No fue tan “chauchilla”: 5.8 grados.

Yo estaba en la cocina preparando el lonche cuando sentí el ruido. No estaba segura de si era un temblor o maquinaria pesada (están parchando pistas por acá) cuando de pronto los frascos pequeños de condimentos que tengo en el repostero empezaron a saltar, el agua de una jarra se movía y mis dos perros salieron ladrando despavoridos. Los saqué al jardín, llamé a la empleada y sacamos a mi hija que jugaba en la sala: ella no se dio cuenta. Más bien protestó porque interrumpimos sus juegos.

Mi empleada, que es chachapoyana, me preguntó, despistadísima: “señora, ese es el temblor, pero ¿cómo es un terremoto?” Yo le contesté “te aseguro que no quieres saberlo”… y caí en cuenta de que, así como hay muchos jóvenes que no saben ya lo que es un apagón, hay muchos, muchos más que no han vivido un terremoto y no tienen idea de lo destructivo que puede ser.

El último realmente fuerte (y el único que recuerdo vívidamente) que hubo en Lima ocurrió el tres de octubre de 1974. Yo tenía 8 años. Si no recuerdo mal, fue de magnitud 7.5 ó 7.6 grados. Por mi asma, estábamos en Chaclacayo, viviendo en la casa de huéspedes de unos amigos de mis padres. Era un precioso día soleado, cuando de pronto como a las 9:30 ó 10 de la mañana empezó un rugido que parecía provenir de todas partes, el polvo de los cerros aledaños empezó a levantarse… y de pronto el terremoto se soltó con toda su furia.

Mi mamá se había quedado encerrada en el dormitorio. Con la violencia del movimiento, la puerta se trabó, y le costó mucho poder abrirla. Desde el enorme jardín yo miraba, entre aterrada y fascinada, cómo caían las rocas enormes del cerro: pero sobre todo, me quedó grabada como en una película la imagen del cerco de ladrillo del enorme jardín, moviéndose exactamente como si fuera un abanico movido por una mano, hasta que finalmente se cayó en algunas partes. Los árboles se sacudían violentamente, el polvo se levantó en todas partes hasta hacernos toser, y varias ventanas se hicieron añicos. Parecía que no iba a terminar nunca: duró más de un minuto.

Pero fuimos afortunados. Aparte de los muros y ventanas dañados, se habían caído un par de estanterías y abierto algunos armarios y reposteros, con la consecuente caída y rotura de espejos, adornos, platos, vasos y tazas: pero nadie resultó herido. Al caer la tarde, nos enteramos por la radio de que en Lima y el sur chico había muerto mucha gente y que se habían caído o dañado seriamente muchas viviendas. Después del terremoto, el mar se salió, causando más daños aún en los balnearios y bahías costeras.

Volvimos a nuestra casa al día siguiente. No había sufrido ningún daño de consideración, a Dios gracias. Pero Miraflores, Barranco y Chorrillos parecían casi zona de guerra. Muchos colegios también quedaron muy dañados. Sin embargo, creo que quienes más pérdidas tuvieron fueron las localidades del sur chico (Mala, Cañete, Lurín…). Pregunten: la gente mayor debe acordarse mejor que yo. En Lima murieron 80 personas, y hubo más de 2,500 heridos.

Un terremoto no es cosa de chiste. Y como hace 32 años que no hay ninguno, no tendría nada de raro que ocurriera otro mañana. O la próxima semana. O antes de fin de año. No es por ser alarmista, pero considerando que vivimos en una zona sísmica, y que nadie puede saber cuándo vendrá el siguiente, no está de más ser precavidos.

A continuación les paso una hoja muy clara con sugerencias de cómo estar preparados para un hipotético terremoto: está AQUÍ. Un dato de mi propia cosecha: guarden en un lugar seguro agua potable, pastillas de cloro (para purificar agua), y consíganse alguna herramienta versátil tipo navaja suiza. No se imaginan lo útil que puede ser.


Alan: es lo mismo… pero no es igual (!!!)

Sábado, Octubre 21, 2006

Se ha estado comentando lo del hijo recién sacado a la luz pública de Alan García. El niño obviamente es un angelito inocente: y es cierto que como dice Ocram ya hacía tiempo que se rumoreaba al respecto. Tal como se rumoreó durante meses acerca de Toledo y Lady Bardales y acerca de la furia de Eliane. Nadie lo ha confirmado, pero como nadie ha salido tampoco a desmentirlo categóricamente, me inclino a pensar que ese niño sí existe y que no es un rumor.Cortes�a Radio Juliaca

No voy a ocuparme de la denuncia sobre el asunto de las vacunas contra la rubeóla, porque de eso ya se está ocupando la prensa. Voy a ocuparme del otro lado de la noticia. Yo me pregunto, después de que todos (incluido Alan) le tiraron tanto barro a Choledo por no querer firmar a Zaraí: pregunto ¿qué diferencia hay, MORALMENTE HABLANDO, entre

a) tener una hija y no querer firmarla, y

b) firmar al hijo pero tenerlo (y a la madre también) ESCONDIDO?

¿No son ambas variaciones de una misma mentira? ¿Omitir no es una forma de mentir? ¿En este caso, mentir para no querer asumir públicamente una paternidad?

¿Esconder a un hijo por mantener ante los demás una “buena imagen pública” como candidato y como presidente no es mentir? No olvidemos que en su momento, García y Del Castillo se unieron al cargamontón mediático que se le hizo a Toledo por negar a su hija; y tampoco olvidemos que en toda la campaña se presentó con la imagen de responsable hombre de familia.

Pasarle cumplidamente una pensión al niño no le quita la hipocresía al hecho de tener una amante y un hijo extramatrimonial ocultos. ¿Pagar la pensión reparará el daño que le pueda hacer a ese niño a futuro el hecho de que su padre pretenda que no existe? ¿Se puede reparar con dinero el hecho de que su padre obviamente lo oculta no por defender su vida privada sino porque considera su existencia como una mancha para su imagen pública?

Además, señores, no olviden que estamos hablando de ADULTERIO (una de las muchas formas de mentira) acá y en cualquier parte del mundo. No sólo está sancionado por las religiones, sino también en las leyes, tanto que es causal aceptado de divorcio. La moral y el Derecho lo consideran como una falta.

Alan ha callado –hasta el momento– en siete idiomas. Sólo ha dicho que “lo que tenga que decir lo dirá en su momento”. Quien calla, otorga.

Jorge Del Castillo –hipócritamente– también otorga callando cuando dice que “es de mal gusto comentar temas personales”. Obviamente. Es de mal gusto meterse con la vida personal y con imagen del presidente cuando éste pertenece al partido gobernante, pero sí es de interés público cuando es de la oposición. Basta de doble moral, por favor.

Y hablando de doble moral, no debería sorprenderme, pero me sorprende la diferencia que hace la prensa: la nula cobertura hecha a este asunto, contrasta con el empeño con que todos se le fueron encima al affaire de Toledo con Lady Bardales. Ahora que Hildebrandt anuncia lo de Alan y la “Cuqui”, todos los demás se hacen de la vista gorda con el argumento de que “es su vida privada”.

Sí, claro, será su vida privada, pero es un hombre público, y como tal, su conducta como estadista y como ser humano está sujeta al escrutinio público. ¿Por qué la vida privada de Toledo fue escudriñada al detalle y para la de García se invoca el derecho a la intimidad? ¿Qué otras cosas están allí esperando ser descubiertas?

Por qué este hecho no ha tenido mayor rebote en la prensa? ¿No será porque nadie quiere molestar al poder entrante? ¿Y en cambio no había problema en jo*er al gobierno saliente? Y claro, es más fácil ningunear una revelación hecha en un programa transmitido por una radio de antena fría. ¿O no?

¿No será más bien que para la retorcida mentalidad feudocolonial peruana una “tombita” no se puede comparar jamás con una “pitucona”? OK, lo de Lady Bardales tenía nepotismos, irregularidades y adquisiciones raras de por medio (en eso sí que se pasó de animal el Cholo), pero ¿por qué no investigan ahora el affaire “Cuqui”?

¿No habrá “pepas” para la prensa, escondiditas por allí? ¿Por qué están tan seguros de que no las hay? ¿Sólo porque esta mujer tiene títulos y apellidos? ¿Y porque probablemente Roxanne Cheesman goza del prestigio social y de las relaciones sociales influyentes que nunca tuvo Lady Bardales? No, si en Lima hasta se puede recuperar la virginidad sin pasar por el cirujano, con tal de que se sepa jugar los juegos apropiados con la gente indicada.

¿Dónde están nuestros “adalides” de la investigación periodística? ¿Se quedaron mudos? ¿Se olvidaron de cómo se escarba? Investiguen pues, nada les cuesta. ¿O les costará el puesto de trabajo? ¿O están esperando que alguien les pague comisión por hacerlo? ¿O acaso los dueños de los medios ya les vetaron la noticia?

A Eliane la llamaron loca y déspota porque se enfureció y le hizo lío a su marido para que no firme a Zaraí. A Pilar la llaman lady porque aguanta callada toooodas las infidelidades de Alan (porque desde su primer gobierno se conocen las omnívoras aficiones de Alan en cuanto a féminas). En fin, ella sabrá por qué lo hace: pero respecto a las reacciones de los políticos, “GCU” y prensa, díganme si ese silencio no se llama alc*huet*ría, por no decir machismo e hipocresía de los peores. Si está clarísimo que Lady Bardales y Roxanne Cheesman (a) “Cuqui” son ambas absolutamente iguales en el hecho de haberse involucrado a sabiendas con un hombre casado.

Quien es honrado en lo poco, será también honrado en lo mucho. Hablamos de que en el país se han perdido los valores. ¿Cómo no se van a perder, si somos taaaaan tolerantes? Si un hombre es capaz de esconder una amante durante más de diez años y un hijo por más de dos, ¿QUÉ GARANTÍAS TENEMOS DE QUE NO NOS VA A MENTIR EN OTRAS COSAS? ¿De que no nos ha mentido antes (recuerdo las matanzas de los penales, el Tren Eléctrico, los Mirages, etc…) y de que no nos va a seguir metiendo el dedo… en la boca?

Es cierto que no podemos penalizar el asunto ni hacer nada en concreto. El niño es inocente, y nadie va preso por mentir ni por tener hijos regados por allí, con tal que les pase pensión. Pero no dejemos que nos engañen más. Sabemos bien que lo legal no siempre es lo justo. Una mentira no es menos mentira porque alguien nos lo quiera hacer creer. Lo menos que podemos hacer es reflexionar y preguntarnos qué clase de hombres tiene el Perú ahora, y porqué; y qué clase de hombres queremos que tenga en un futuro. Asumamos nuestra parte de responsabilidad en ese reto.