Es uno de
esos días en que el estrés
me corretea sin importarle que sea domingo. Pero no sólo hoy, en muchas, muchísimas ocasiones me he sentido así de estresada, y me hubiera encantado tener en sable de Hattori Hanzo, creo que huelga explicar para qué, no? (Sí, sí, Kill Bill (1 y 2) es una de mis películas favoritas). Pero, puestos a alucinar… a uno de mis ex, por ejemplo, me encantaría amenazarlo con cortarle algo más que la cabeza (jajaja!) sólo para ver la cara de paniqueado que pondría. A mi último jefe, al que me envió de vuelta al mundo de los desempleados, le cortaría en pedacitos el escritorio y la corbata ; a mi vecino enemigo de los perros, le tajaría las cuatro llantas; al que envenenó a mi gatita… ufff a ese no sé qué le haría!! Es increíble el poder de la imaginación. Puede crear tantas, tantas cosas… ojo, no me considero una persona rencorosa, pero a veces, después de tantos palos y desencuentros en esta vida, la necesidad de cometer un homicidio, aunque sea sólo por delegación, en efigie, o en pura imaginación ¡resulta abrumadora!
Escrito por Danza Invisible 






