Algunos les dicen pensamientos sueltos, pero yo no aspiro que sean tanto: tan sólo compartir algunos retazos de sensaciones, y por qué no, también estados de ánimo. De una u otra naturaleza.
En primer lugar, efectivamente este blog ya cumplió su ciclo y voy a cerrarlo. Danza Invisible va a desaparecer: pero no a dejar de bloggear. Dicho sea más claramente, estoy abriendo DOS nuevos blogs, esta vez firmados con mi nombre real.
Siento que he llegado a un punto en mi blogovida en que ya no necesito el anonimato.
Además, quiero pasar a comentar otras cosas menos personales, y más relacionadas con mi trabajo cotidiano y con algunos temas de actualidad. Aunque siempre con mis muy personales puntos de vista… y con mi inimitable estilo (¡¡jajajaja!!) y claro, de todos modos habrá espacio para algunas notas personales y de opinión.
El blog que están leyendo en este momento, “Tan sólo unas burbujas“, va a permanecer en el ciberespacio por un tiempo más. De momento, podrán encontrar una selección de mis posts aún aquí; pero ya he cerrado el formulario de comentarios de todos, salvo de los más recientes. Y he retirado muchos posts que, o considero menos importantes, o bien son muy personales.
En el próximo y último post en este blog voy a anunciar oficialmente los links a mis nuevos blogs. Nos vemos pronto.
Lo dicho: el mal sólo puede traer más mal. Lo que empieza mal, acaba mal. Y la muerte de inocentes sólo puede atraer mal karma.
Acaba de morir una adolescente mexicana de 15 años, mientras se le realizaba el procedimiento “seguro y sin riesgos” que solicitó amparada por una ley. Lo que al parecer nadie dijo es que la ciencia y la medicina tampoco son infalibles, y que es imposible reducir a cero los riesgos del aborto.
Cómo queda el argumento falaz de las feministoides: “aborto legal para no morir”?
“Un documento de la Secretaría de Salud señaló que la joven fue llevada por sus padres a los servicios médicos de la dependencia para solicitar la interrupción legal del embarazo, por lo que fueron enviados a un hospital gubernamental donde se le realizó un historial clínico y se determinó, conforme a la fecha de la última regla referida por la paciente y a resultados de laboratorio, que tenía un embarazo de entre nueve y 12 semanas.
A la joven se le administró un medicamento y debido a que en las siguientes 24 horas no hubo ninguna reacción, se le ingreso al hospital para practicarle una aspiración manual endouterina con resultados parciales y finalmente se determina realizar un legrado uterino que le causa un sangrado abundante.
Sin poder controlar la hemorragia, la mujer murió el pasado 15 de febrero, aunque su caso comenzó a ser informado por los medios locales la noche del miércoles.
Estudios revelaron que la adolescente tenía 16 semanas de embarazo, lo cual rebasaba el límite permitido por la ley, que es dentro de las primeras 12 semanas de gestación.”
Algunos dirán que una mujer (qué va, era una chiquilla aún) muerta en 5,000 no es la gran cosa. Yo les pregunto: si hubiera sido su hermanita o su hija, ¿la estadística haría que esa vida valiera menos y que su pérdida fuera menos dolorosa para la familia y seres queridos?
En esta noticia además se leen, explícitamente y entre líneas, varias cosas terribles. Los propios padres de la jovencita la llevaron a abortar. No se menciona en ningún momento que alguien se haya preocupado por determinar quién fue el padre del bebé. Está visto también que en caso de apuro, es muy fácil engañar a los médicos –que siempre tienen millones de ocupaciones en un hospital– con la fecha de la última regla. Y que un médico que teme ser acusado de oponerse a la ley pro-aborto puede hacerse de la vista gorda sobre la necesidad de verificar la edad gestacional con una ecografía. El resultado de todas estas humanas equivocaciones terminó en este caso en DOS muertes.
Señoras, Señores, Chicos, chicas, y géneros intermedios: anuncio oficialmente que este blog entra en receso hasta nuevo aviso.
La vida implica constante cambio y evolución; es ir tanteando el camino, sopesar circunstancias, plantearse metas, y a veces tener la suficiente cabeza fría para darse cuenta de que es hora de abandonar un camino y mirar en otra dirección. Yo no puedo vivir sin escribir, pero ya me cuesta encontrar temas de los cuales bloguear; a veces siento que este blog ya cumplió su ciclo; a veces extraño a la gente que empezó a bloguear el mismo tiempo que yo y que ya no está en la blogósfera… pero más que nada extraño el entusiasmo burbujeante que sentía cuando recién empecé.
Lo que creo es que quizás ya llegó el momento de emprender un nuevo reto.
Inicié este blog hace más de dos años, conocí a mucha gente cuya blogoamistad espero conservar; aprendí mucho de este mundo de los blogs; encontré solaz en mis momentos de soledad, compartí mis opiniones, me divertí mucho y hasta generé –sin querer queriendo– algunas cuasi-sangrientas polémicas; mi blog llegó en algún momento a estar en el primer lugar del ranking en su categoría.
Pero ya estoy cansada. Y, más o menos como cuando se tiene sexo por obligación, el placer de bloguear ya no es el mismo.
No estoy segura de si voy a cerrar este blog o simplemente lo voy a transformar. Pero sí les puedo anunciar que va a entrar en un receso temporal antes de tomar una decisión. Van a ir desapareciendo los posts más antiguos, mientras tanto.
Hablando de evoluciones y cambios, los dejo con un videoclip de una canción de cuando yo tenía 20 años: “Pronóstico Reservado” de la entonces Banda Azul. En esa época esta canción me divirtió mucho. Ahora, 20 años después, veo a alguien como Wicho García (fundador de este grupo, de Narcosis, Mar de Copas, y otros) y me pongo a pensar en que es una persona super-super-super creativa, que los más jóvenes de ahora ni se imaginan cuántas veces ha ido asumiendo y dejando proyectos y enfrentando cambios, en su vida personal y artística. Poniéndonos frivolones, han pasado 20 años, Wicho ya perdió el pelo y se ha dejado la barba: pero eso no es lo que importa. Lo que vale es que él sigue bregando, allí está, creativo y genial como siempre.
A veces, como en su caso, el mejor aliado de la creación es el cambio.
Pero no me voy de la blogósfera del todo… por ahora. Voy a estar comentando algunos blogs de rato en rato… por ahora.
Y no sólo nos trae calor y zancudos. Como en Lima la primavera en realidad no se nota mucho, es el verano el que recién nos trae una gran cantidad de luz, playa, frutas… y flores. Y el colorido de éstas es un imán para la cámara. Les dejo una de mis últimas fotos de flores (si cliquean encima la pueden ver en tamaño más grande). Y hasta muy pronto.